Operación sencilla: vas a aparcar en batería y ya está. Sin embargo, se puede convertir en letal: Confundes el pedal de freno con el del acelerador y lo pisas a fondo en un coche automático. Fijaos en la destrucción que produce semejante lapsus.
Fantásticos los reflejos para salvar su vida del hombre de pantalón corto, y fantástica su expresión posterior en la que se ve que no se explica como co**ones lo ha hecho el/la conductor/a para darse semejante piñazo.