Eso es lo que nos venden en este anuncio de la marca reservado para el mercado norteamericano. Es bastante chulo. Yo no entiendo por qué aquí no vemos este tipo de publicidad. Será porque no distinguimos bien ficción de realidad. De hecho, yo nada más verlo salté dentro de mi coche... y me tuvieron que sacar la palanca de cambios del culo con soplete.