Euro 6E-Bis. Los PHEV en el punto de mira
" Los consumos y emisiones homologados de muchos modelos PHEV del mercado han aumentado notablemente debido a la entrada en vigor de la normativa Euro 6e-bis. "
Cuando las cosas al principio se hacen mal, después cabe la posibilidad de que se puedan solucionar pero, cuando las cosas las hacen mal una serie de legisladores que no quieren hacerlas bien, por incapacidad o cerrazón, el resultado es un follón de parches, enmiendas, matices y re-regulaciones como el que se nos viene encima. Ahora, les ha tocado a los vehículos híbridos con enchufe (PHEV).
La normativa Euro 6e-bis endurece los requisitos de homologación, incorpora sistemas avanzados de Monitorización a Bordo (OBM), refuerza las pruebas de Emisiones Reales de Conducción (RDE) y ajusta los criterios aplicados a vehículos híbridos e híbridos enchufables. En definitiva, establece condiciones de prueba más realistas, con el objetivo de mejorar la correspondencia entre los resultados obtenidos en laboratorio y la conducción real.
Los principales cambios de la nueva norma son:
• Factores de utilidad y prueba. La "distancia de referencia" o "distancia simulada de conducción" para la certificación PHEV se amplía. Bajo las anteriores normativas era de 800 km para para el Factor de Utilidad en el caso de los vehículos híbridos enchufables (PHEV). Bajo la Euro 6e-bis esta cifra se incrementa a 2.200 km. El Factor de Utilidad estima qué parte de la conducción se realiza en modo solo eléctrico frente a modo de combustión.
• Emisiones reales de conducción y condiciones de prueba La Euro 6e-bis también ajusta las condiciones de prueba de las Emisiones Reales de Conducción (RDE por sus siglas en inglés): por ejemplo, rangos de temperatura más amplios (0 °C–35 °C). Los márgenes para los PEMS (Sistemas Portátiles de Medición de Emisiones) siguen siendo más estrictos (por ejemplo, margen NOₓ de 1,10) bajo el Euro 6e-bis en comparación con las normas anteriores.
Estos cambios combinados tienden a aumentar los valores certificados de emisiones de CO₂ de muchos vehículos híbridos enchufables (PHEV) en comparación con metodologías anteriores. Por ejemplo, un Ford Kuga PHEV ha pasado de homologar un consumo y emisiones desde 0,9 l/100 km y 20 g/km CO₂; a 2,7 l/100 km y 52 g/km CO₂. Que parece poca cosa, pero hablamos de más del doble de los valores homologados con anterioridad.
Los vehículos ya matriculados o que ya cuentan con etiqueta ambiental no se verán afectados. El impacto se centra en nuevas compras y re-homologaciones. De forma hipotética, si un modelo supera los 120 g/km de CO₂ tras la nueva homologación, podría quedar sujeto al impuesto de matriculación (+4,75%), lo que influiría en el coste final y en decisiones de renovación.
La normativa Euro 6e-bis endurece los requisitos de homologación, incorpora sistemas avanzados de Monitorización a Bordo (OBM), refuerza las pruebas de Emisiones Reales de Conducción (RDE) y ajusta los criterios aplicados a vehículos híbridos e híbridos enchufables. En definitiva, establece condiciones de prueba más realistas, con el objetivo de mejorar la correspondencia entre los resultados obtenidos en laboratorio y la conducción real.
Los principales cambios de la nueva norma son:
• Factores de utilidad y prueba. La "distancia de referencia" o "distancia simulada de conducción" para la certificación PHEV se amplía. Bajo las anteriores normativas era de 800 km para para el Factor de Utilidad en el caso de los vehículos híbridos enchufables (PHEV). Bajo la Euro 6e-bis esta cifra se incrementa a 2.200 km. El Factor de Utilidad estima qué parte de la conducción se realiza en modo solo eléctrico frente a modo de combustión.
• Emisiones reales de conducción y condiciones de prueba La Euro 6e-bis también ajusta las condiciones de prueba de las Emisiones Reales de Conducción (RDE por sus siglas en inglés): por ejemplo, rangos de temperatura más amplios (0 °C–35 °C). Los márgenes para los PEMS (Sistemas Portátiles de Medición de Emisiones) siguen siendo más estrictos (por ejemplo, margen NOₓ de 1,10) bajo el Euro 6e-bis en comparación con las normas anteriores.
Estos cambios combinados tienden a aumentar los valores certificados de emisiones de CO₂ de muchos vehículos híbridos enchufables (PHEV) en comparación con metodologías anteriores. Por ejemplo, un Ford Kuga PHEV ha pasado de homologar un consumo y emisiones desde 0,9 l/100 km y 20 g/km CO₂; a 2,7 l/100 km y 52 g/km CO₂. Que parece poca cosa, pero hablamos de más del doble de los valores homologados con anterioridad.
Los vehículos ya matriculados o que ya cuentan con etiqueta ambiental no se verán afectados. El impacto se centra en nuevas compras y re-homologaciones. De forma hipotética, si un modelo supera los 120 g/km de CO₂ tras la nueva homologación, podría quedar sujeto al impuesto de matriculación (+4,75%), lo que influiría en el coste final y en decisiones de renovación.







































