DS7 2.0BlueHDi
by AUTODOMINIS

Prueba del DS7 2.0BlueHDi

DS7 2.0BlueHDi

" Tecnobarroco "

DS hace su entrada en el segmento de los SUV Premium con una propuesta tan tecnológica como plena de diseño. Un modelo que destaca igual por su apuesta en tecnología como por su casi excesiva preocupación estética.




El DS7 de nuestra prueba inunda de pompa y boato hasta su nombre, por ello decidimos simplificar al máximo su denominación. Pero, si alguien de verdad está interesado en saber lo que hemos conducido, diremos que es, efectivamente, un DS7, con motor BlueHDi180, acabado GrandChic con línea Opera, interior Inspiración Negro Basalto con llantas de aleación Tokyo y pintura metalizada Gold Byzantine. Ahí es nada.

O lo que es lo mismo, con el Advanced Safety Pack y un par de detalles más con los que contábamos, 51.000 euros de coche. Y vaya si los vale.

Estéticamente el perfil del DS es lo menos refinado, aunque no faltan detalles en cromo y las mencionadas llantas de 20 pulgadas (opcionales pero muy recomendables, a la vista está). Algunos hasta se han permitido compararlo con un Audi Q5. Y aprovecho la analogía, acertada o no, para disipar otra intriga: su tamaño. El DS7 es más pequeño que el mencionado Q5. Concretamente, más corto y más bajo. Lo que le aleja todavía más de BMW X3 o Mercedes GLC (de este, algo menos). Lo digo porque el empaque del DS7 ha hecho a algunos malinterpretar su tamaño, aunque como veremos, de puertas adentro no le va a la zaga a ninguno de sus más grandes contrincantes.



El frontal rezuma trabajo. Una parrilla enorme e intrincada, cromados por doquier, radares, iluminación diurna en los flancos y unos grupos ópticos que… bueno, a ver, ¿qué necesidad hay de que cada vez que los enciendas sea una feria de luces y espejos al estilo de una bola de discoteca? Ninguna, pero “mola” ver cómo los pequeños deflectores interiores giran dejando a su paso todo un arco iris de reflejos en las paredes del parking. Porque, por otro lado, son faros LED activos, con iluminación en curva, largas automáticas y de un rendimiento extraordinario. Y esto va a ser una constante en este coche: diseño recargado pero con utilidad manifiesta.

En la parte de atrás el trabajo de diseño no le va a la zaga. Volvemos a encontrarnos con unos pilotos en los que los diseñadores han dado rienda suelta a su imaginación. Rombos iluminados con LED, efecto 3D y un intermitente alargado oculto en su plano superior. Y todo ello enmarcado con profusión de cromados.
Paragolpes envolvente con otros grupos ópticos auxiliares que funcionan cuando la tapa del maletero está levantada y una doble salida de escape tan falsa como una torre Eiffel de madera. Qué pena. Es un detalle que por más que lo encuentre en más y más modelos modernos no deja de horrorizarme.



El interior del coche es otro espectáculo. Su “cockpit” pretende ser único, distintivo, y lo logra. Volante raro ovalado con base plana, instrumentación digital sosa hasta que utilizamos el navegador o la visión nocturna, mandos de una apariencia de calidad preciosa y materiales a la última. Y eso sólo frente al volante, en cuya posición la única pega posible es la profusión de interruptores en la mano izquierda. Leva de cambio, mando de control de velocidad, intermitentes, asistentes de conducción… demasiada cosa, al menos, en un primer momento.



En la columna de dirección tenemos “dos ojos rojos que nos miran”, y no son otra cosa que el monitor de atención a la conducción. Cuidado con lo que haces, que tu DS te está observando.

La consola central está genial. Muy limpia y aparente. El reloj BRM que la corona y que aparece y se esconde (por el mismo motivo que lo hacen las luces delanteras…) queda de escándalo. El botón de arranque del coche va con él. A mí la primera vez me costó encontrarlo. Todo lo demás se gobierna en base a la gran pantalla multimedia de 12” que contempla a su vez una docena de botones “físicos” en su base. Por cierto, bonito mando de regulación del volumen.

En el túnel de la transmisión está el mando ergonómico del cambio automático y, mira qué curioso, los elevalunas y botones del cierre centralizado. Esta era la ubicación lógica en los años 80 y 90 que se fue perdiendo a lo largo del tiempo. La verdad es que entre la puerta y ahí, da lo mismo una vez acostumbrados. También hay botón para los modos de conducción de los que ya hablaremos.



Más atrás hay una oquedad en la que dejar monedas o el móvil y un par de posavasos que, yo creo, debieran ir con tapa. De huecos tenemos en las puertas, la guantera –no muy grande-, uno en la consola y el apoyabrazos.

Los asientos son regios, de muy buen cuero y diseño algo recargado pero en consonancia con el tema del resto del coche y posibilidades de regulación, climatización, masaje… hasta casi el paroxismo.

Pasamos atrás y descubrimos tres plazas de verdad. No, ni a lo largo ni a lo ancho el coche destaca en su nicho, pero es que el DS7 tiene el suelo plano y eso alegra la vida un tanto al pasajero central. Claro, que sus vecinos tendrán una regulación eléctrica de sus respaldos con la que él no cuenta, pero oye, algo es algo (que se encargue él de mandar sobre las salidas de aire).
Lo dicho, muy bien aunque la forma y altura de los reposacabezas sea hasta cierto punto opinable.



El maletero no está mal. El portón es eléctrico y se abre con doble pulsación de botón a la izquierda del volante. El hueco es grande y el suelo plano con el borde de carga protegido con dos tiras de aluminio. En la posición más vertical de los respaldos delanteros la marca anuncia 555 litros de capacidad. Nosotros, con un ajuste que no pliegue sobre sus rodillas a los pasajeros, hemos medido 493. Correcto.



Nos ponemos en marcha.
El propulsor BlueHDi180 es de sobra conocido. Buena respuesta, buen consumo y elevado nivel sonoro. Todo esto se reafirma en este modelo.
El DS está muy bien aislado, pero si tienes la ventanilla bajada y arrancas con motor frío… te cargas gran parte del chic del coche.
Sé que –todavía- este diesel es la compra más lógica. Pero yo optaría por un suave gasolina o esperaría a la versión híbrida que llegará a finales de este 2018.



Nos movemos en modo Confort. Ganamos velocidad sin drama ni aspavientos. Ni las condiciones de la carretera ni el sutil cambio de 8 velocidades perturban nuestra marcha. El start and stop apaga el motor algo antes de detener nosotros el coche, y vuelve a arrancar imperceptiblemente al instante. Si vas con la música ni te darás cuenta. A menos que aspires a escuchar un CD, y entonces, te fastidias, porque este SUV Premium no tiene reproductor para ello.

A pesar de su aspecto algo campero (que hasta tiene protecciones de bajos), ni hay ni se esperan versiones 4x4. Hay tracción delantera y el híbrido mencionado será del estilo Toyota/Lexus con “asistencia” de las ruedas traseras en pequeña forma. Que también está muy bien pero no confundir con tracciones integrales auténticas.



Los frenos cumplen con nota y la dirección tiene el tacto justo para no olvidarnos de que estamos conduciendo. Pero vuelvo a la suspensión pues en este coche es una suerte de suspensión adaptativa “predictiva”. O sea, va escaneando la carretera para ajustar su dureza. Y lo mejor que puedo decir de ella es que no se nota. Algo muy parecido lo probé en el BMW Serie 7 (lo que da cuenta de lo alto que apunta DS) y ciertamente, aunque el alemán lo hacía mejor en base a su tamaño y peso, el comportamiento del sistema es el mismo y a ambos se les atragantan los resaltos abruptos como las llamadas “bandas sonoras”. Esas tiras de plástico de medio metro negras y reflectantes que creo que fabrica para todo el mundo 3M.
Ahí la trasera rebota. En el DS y en el BMW.

En el modo Sport todo se endurece ligeramente, el cambio apura las marchas y se escucha un gruñido de motor artificial por los altavoces.
No me ha gustado. Ni yo ni el coche estábamos a gusto con él activado. A la que pude, volví a la configuración Confort sin dudarlo. También hay modo Eco, pero como si tal cosa. La prueba de consumo la hicimos en el modo burgués y, conduciendo sin cuidado, nuestro DS7 se bebió 7 litros de gasoil en nuestro recorrido de referencia de 100 kms en uso mixto.

Es un registro bueno pero son dos litros más que lo anunciado. Y no creo que en modo Eco… ¿no iba PSA a homologar ya con cifras “reales” de emisiones y gasto? Bueno, seguramente ya lo hagan… en función de la nueva norma.



Vale. Llegamos al final. El coche es llamativo, de calidad, capaz y va bien a pesar del ruido que mete su propulsor. ¿Qué más hay para justificar su precio?. Pues un equipamiento a la altura de su competencia germana, pero con casi todo de serie (aparcamiento pilotado, conducción semi-autónoma, cámaras 360 –con definición algo justa-, Mirror Screen, radio digital, cuadro digital configurable…) y opciones por las que no tendrás que ampliar la hipoteca de tu casa.

Además, me atrevo a decir que su tamaño es el apropiado para este tipo de carrocería, y que pocos en tu barrio conducirán el mismo coche. No porque no crean en él sino porque sus posibilidades de personalización son realmente abundantes.

Ahora bien, igual no les encaje a aquellos con gustos más Renacentistas…


NUESTRA NOTA: 9
Valoracion prueba 9
Cosas a favor

Diseño, calidad y espacio
Equipamiento de serie y opcional disponible
Confort de marcha

Cosas en contra

Motor áspero y ruidoso
Aclimatación a ciertos mandos
¿¿Head Up Display??

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 1.997 c.c.
  • Potencia: 177 CV CEE
  • Par: 400 NM
  • Tracción: delantera
  • Caja de cambios: automática 8 velocidades
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 457/189/162 cms
  • Peso: 1.535 kgs
  • Ruedas: 235/45R20 op.
  • Maletero: 555 l
  • Cap. Depósito: 62 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 215 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 9,9 seg
  • Consumo medio oficial: 4,9 l/100kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, BAS, EDB, ESP, TCS, 6 airbags, Hill Holder, asientos delanteros con ajuste eléctrico, calefacción, ventilación y masaje, tapicería de cuero, instrumentación digital, pantalla multimedia de 12", faros LED con iluminación activa, sistema de frenado de emergencia, lector de señales de tráfico, control de velocidad activo, control de carril, avisador de objetos en el ángulo muerto, modos de conducción, iluminación configurable, portón trasero eléctrico, aparcamiento asistido...

"Bonus Gallery"
Fotografías del DS7 2.0BlueHDi

  • Además de bonitos, los faros del DS7 iluminan bastante bien

    Además de bonitos, los faros del DS7 iluminan bastante bien
  • Gran pantalla multimedia y ubicación en desuso para los elevalunas

    Gran pantalla multimedia y ubicación en desuso para los elevalunas
  • Es un buen reloj BRM, pero entra y sale como si fuera uno de cuco

    Es un buen reloj BRM, pero entra y sale como si fuera uno de cuco
  • Demasiada carga de trabajo para nuestra mano izquierda...

    Demasiada carga de trabajo para nuestra mano izquierda...
  • Cuidadito con lo que haces que esos dos puntos rojos son ojos que te vigilan...

    Cuidadito con lo que haces que esos dos puntos rojos son ojos que te vigilan...
  • Una pasada lo de la visión nocturna. sobre todo por la identificación de peatones en penumbra.

    Una pasada lo de la visión nocturna. sobre todo por la identificación de peatones en penumbra.
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