by AUTODOMINIS

Prueba del CitroënC4 Cactus 1.5BlueHdi

CitroënC4 Cactus 1.5BlueHdi

" Más maduro "

El simpático Cactus del doble chevrón afrontó su renovación como el momento oportuno de separarse de su hermano pequeño C3 sin perder un ápice de la frescura y versatilidad que le caracterizaron.




Si ya era difícil encuadrar en su día al Cactus de Citroën, lo sigue siendo en la actualidad. Es una especie de compacto todo camino (no al revés) con toques de berlina y planteamiento Low Cost. Ahora, si nos guiamos por su reciente campaña de lanzamiento, buscaría ser un coche familiar fundamentalmente cómodo merced a su sistema de “amortiguadores progresivos”.

Ese “cambio de planteamiento”, más pretendido que real, trae a su vez consigo pequeñas modificaciones estéticas. Unos detalles que sin quitarle encanto al coche, sí que lo vuelven un poco más serio o más maduro, lo que es oportuno pues lleva cerca de cinco años en nuestro mercado.

Lo que más me ha llamado la atención es la recolocación de los airbumps, ya sabéis, esas protecciones en las puertas que exhibe el C3 como herencia precisamente de este coche. Bueno, pues ahora, en lugar de proteger las puertas lo que resguardan es… nada. Se han puesto en los bajos con una función más estética que práctica, como daban cuenta las mellas que tenía nuestro coche de pruebas en la pintura. Una pena, aunque reconozco que de esta manera queda más elegante. Dentro de unos límites.



También han desaparecido las barras en el techo, es decir, han desaparecido como equipo de serie, pero se pueden pedir pagando.

En el morro encontramos una línea cromada horizontal que subraya la línea del capó y le da al coche una apariencia de mayor anchura. El paragolpes también es nuevo y lleva integrados los antiniebla con un embellecedor que se puede pedir de varios colores. La trasera, también realza la sensación longitudinal con unos grupos ópticos alargados sobre el portón. Y creo que ya no hay más cambios relevantes. Son sólo dos o tres toques para mantener en el candelero un coche cuya peculiar estética ha logrado no pasar de moda, quizá porque fue el que inauguró el nuevo lenguaje de diseño de la marca.

En el interior, el cambio más notable es que la banqueta delantera ya no es corrida. Ciertamente, aquella tenía poco sentido. Los asientos sí que siguen siendo los mismos, bastante grandes y francamente cómodos. También se ha puesto un plafón de iluminación atrás y se han mejorado detalles como los espejos plegables eléctricos o que ahora el equipo multimedia cuente con conectividad Apple/Android/MirrorLink. Sin embargo se ha desperdiciado la oportunidad de poner un cuenta revoluciones en su escueta instrumentación digital o que los cinturones sean regulables en altura. Por cierto, lo que sí se regula ahora y antes no, es el volante en profundidad.



Instalado a sus mandos y teniendo en cuenta su precio no da la sensación de un coche “barato”, sino de un coche original y pensado “de otra manera”. Hay plásticos duros revestidos y alguno blando que se puede adornar con toques de color. Tenemos unos cuantos huecos para dejar objetos de todo tamaño y todo queda a la vista y a mano. Lamento tener que recurrir a la pantalla principal para regular el climatizador, pero celebro contar con un botón a la vieja usanza para poder, al menos, encenderlo y apagarlo de manera intuitiva. Eso y “la rosca” de la radio espero que no desaparezcan jamás.

Las plazas traseras se rigen por el “modelo sofá”, pues son prácticamente planas en el banco y su respaldo, lo que si permite acomodar tres adultos con algo de esfuerzo, hace que si va uno sólo, ande de lado a lado a cada curva por carecer de sujeción lateral. Los respaldos son abatibles aunque no dejan un fondo de carga plano.



El maletero cubica 358 litros de capacidad en dos niveles, pues el piso de cartón forrado oculta un hueco en el que se puede llevar una rueda de repuesto de 15 pulgadas. En ese caso la capacidad total pierde 10 litros. Hay argollas y muy poquita luz. También desentona una altura de carga un tanto elevada, vamos, incluso más alta que la de algunos todo caminos. Nada dramático, pero hay que tenerlo en cuenta a la hora de acarrear objetos pesados.



Para esta prueba escogimos el motor 1.5BlueHdi, un propulsor llamado a sustituir al “viejo” 1.6 diesel y que me ha gustado enormemente.
Primero por su consumo, que es extraordinariamente bajo. En nuestro recorrido habitual para la medición de gasto de combustible a los 100 kms de uso mixto ,este Cactus hizo honor a su nombre y bebió más bien poco liquido. Concretamente, 4,7 litros y eso que nos “chupamos” una retención de un par de kilómetros en autovía. El resto de los días de prueba, con una conducción descuidada y una buena tanda de urbano el registro quedó fijado entorno a los 5 litros, décima arriba, décima abajo. El sistema start&stop de repente al sexto día dejó de funcionar (batería baja, seguramente), sin que ello significase diferencia en los registros.



Pero no solo el consumo me convenció, también me ganó el agrado de conducción de un bloque que, sin derrochar potencia, sus 100CV tienen la fuerza suficiente para mover el coche con bastante alegría. El quid de la cuestión está obviamente en su peso: apenas pasa de los 1.000 kgs (bueno, conmigo dentro sí que los rebasa sin problema…). Eso le permite unas prestaciones muy dignas. El cambio clásico manual de seis velocidades trae unos desarrollos conservadores muy bien escogidos para el desempeño de este coche.

A todo esto, el 1.5 “mete” menos ruido que el 1.6. Claro que también se ha mejorado la insonorización.

La dirección es tremendamente blanda y poco comunicativa y los frenos, a pesar de contar con tambores traseros, cumplen gracias al bajo peso antes mencionado.

Para hablar de su comportamiento en carretera lo tenemos que hacer de sus sistema de suspensión.
Bien, los “amortiguadores progresivos hidráulicos” son unos muelles con topes hidráulicos que suavizan los movimientos en compresión y extensión. Esos topes no son fijos, sino que se mueven progresivamente en función de las necesidades (estado del firme, maniobras, resaltos…) desalojando el líquido por unos canales específicos con diferente diámetro al inicio y al final.

Vale, pues sea como fuere lo que consiguen es que el coche, efectivamente, sea francamente confortable… en el 90% de las ocasiones. Ese 10% obedece a las bandas antivelocidad de muchas urbanizaciones donde la trasera tiende a rebotar con sequedad ya que los amortiguadores no tienen tiempo de hacer sus historias con el líquido y en conducción “decidida”, que es distinta a “deportiva” y que es una que jamás podrás hacer con este coche. Yendo ligero trazando curvas los bamboleos de la carrocería comprometerán la seguridad… de tus alfombrillas traseras, a nada que sus ocupantes tengan el vientre delicado. Mejor tomarlo con calma porque tampoco van a poder sacar la cabeza por la ventanilla (ya sabes, se abren en compás aproximadamente dedo y medio).



El aplomo en vías rápidas e intermedias es suficiente una vez nos hayamos acostumbrado a lo poco que trasmite el coche. La comodidad será la nota dominante.

Acabamos con el coste de este coche en acabado Feel (intermedio). 17.900 euros nos son pocos si tenemos que añadir el tema de la navegación que es opcional. Pero a pie de concesionario te van a ofrecer suculentos descuentos que harán de este Cactus un producto todavía más atractivo. Un coche que ha sabido madurar sin dejar de ser él mismo.


NUESTRA NOTA: 8
Valoracion prueba 8
Cosas a favor

Motor austero y potente
Confort dinámico
Buena relación calidad/tamaño/originalidad/precio

Cosas en contra

Detallitos de equipamiento
Balanceo ocasional
Dirección extrablanda

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 1.499 c.c.
  • Potencia: 100 CV CEE
  • Par: 250 NM
  • Tracción: delantera
  • Caja de cambios: manual 6 velocidades
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 417/173/148 cms
  • Peso: 1.085 kgs
  • Ruedas: 205/55R16
  • Maletero: 358 l
  • Cap. Depósito: 50 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 190 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 10 seg
  • Consumo medio oficial: 4 l/100kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, BAS, EDB, TCS, ESP, 6 airbags, Hill holder, luce diurnas LED, faros antiniebla con iluminación de bordillos, control y limitador de velocidad, ordenador de a bordo, climatizador, sensor de luces y limpias, lunas traseras tintadas, pantalla multimedia de 7", volante de cuero multifunción, parktronic trasero...

"Bonus Gallery"
Fotografías del CitroënC4 Cactus 1.5BlueHdi

  • Los pilotos traseros han ganado en tamaño y, a partir de este acabado, parte de su alumbrado es LED

    Los pilotos traseros han ganado en tamaño y, a partir de este acabado, parte de su alumbrado es LED
  • Los airbumps actuales apenas protegen las puertas. A lo mejor en caso de que venga un gnomo distraído...

    Los airbumps actuales apenas protegen las puertas. A lo mejor en caso de que venga un gnomo distraído...
  • Bajo el piso del maletero descubrimos una rueda de repuesto de buen tamaño... y cómo se ha escatimado en pintura

    Bajo el piso del maletero descubrimos una rueda de repuesto de buen tamaño... y cómo se ha escatimado en pintura
  • El interior es moderno y vistoso aunque su cuadro se pase de minimalista

    El interior es moderno y vistoso aunque su cuadro se pase de minimalista
  • En el interior hay huecos grandes, medianos y pequeños bien distribuidos

    En el interior hay huecos grandes, medianos y pequeños bien distribuidos
  • Las ventanillas traseras abren realmente poco. No obstante, no resulta un coche claustrofóbico

    Las ventanillas traseras abren realmente poco. No obstante, no resulta un coche claustrofóbico
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