by AUTODOMINIS

Prueba del DS3 Crossback 1.5BlueHDi aut.

DS3 Crossback 1.5BlueHDi aut.

" Inclasificable "

Este modelo de la marca de lujo DS no tiene parangón real en su hermana generalista Citroën. Es un poco de SUV en formato compacto con aires de urbano. Y todo ello aderezado con un diseño… digamos que especial.


No sé. En serio. Diez días después de haber rodado con el DS3 aún dudo entre si me ha gustado o me ha horrorizado. Y supongo que eso es más bueno que malo, pues es de agradecer que en estos tiempos que corren de estandarización por imperativo de las modas vigentes, llegue alguien y te sorprenda.



Empecemos por el concepto. Porque el DS3 Crossback es un… ¿qué? ¿urbano? ¿SUV? ¿compacto? Pues como dije en la entradilla, un poco de todo, en realidad.

Su tamaño es un poco mayor que el de un urbano como fue el DS3 a secas, además el Crossback tiene 5 puertas, pero no es lo suficientemente grande como para entrar en la categoría de los compactos, que suelen marcar su mínimo de longitud en los cuatro metros veinte centímetros, de los que este modelo se queda a casi un palmo. Y el tema SUV… bueno, partamos de la base de que el sistema 4x4 en ese segmento es ya poco más que un recuerdo lejano. Pero se supone que son altos y capaces mientras que el DS3 CB no levanta demasiado del suelo aunque lleve protecciones de plástico en sus pasos de rueda, que parecen más una concesión estética. Y de la categoría de urbano, se sale por grande… y por precio, si me apuras.



Tampoco sé qué decir de su estética. Es raro-raro. Original, sin duda, pero no está hecho para todas la miradas. Ese frontal rococó con una parrilla exagerada flanqueada por unos grupos ópticos que parecen más complejos de lo que en realidad son, un perfil con pliegues, resaltos y un pilar B truncado, sus picaportes enrasados, por no hablar de ese diseño de llantas que si en un lado sus radios van en una dirección, en el contrario están puestos del revés, y una trasera musculosa de portón inclinado y paragolpes envolvente con salidas de aire a los lados… lo dicho, te puede entusiasmar u odiarlo al instante.



Pasamos al interior y mi confusión se acrecienta. Hay dos palabras que lo definen: calidad y rombo. De lo primero hablo enseguida pero de lo segundo… ¿rombo? ¿en serio? O sea que, ¿si quieres un coche francés de lujo has de apostar por esa figura geométrica? Pues los de Renault, cuyos coches lo llevan en el morro, se deben estar muy agradecidos a PSA por este guiño…



No, en serio. El tacto, los materiales, la apariencia del interior de este coche me resulta casi excesiva. He levado modelos de campanillas que palidecerían ante ese cuero, esos ajustes, esa piel vuelta, esa iluminación indirecta…. Pero… ¿realmente es necesario? Hombre, al ver el precio del coche lo entiendes. Y luego descubres que el multimedia es el que puede llevar un Cactus y el efecto exclusivo se pierde. O la instrumentación digital, que realmente aporta muy poco aunque quede muy chula.



Salvo el volante y algunos accionadores, la consola central es 100% DS. Y es muy bonita. Aunque agrupa los mandos centrales de una manera un tanto caótica y se lleva los aireadores laterales hasta las puertas, el efecto que produce es de coche más grande y serio que del que se trata. Y hablando de puertas, muy raro que no tengan los mandos de los elevalunas en ellos, pero vale. Lo que no entiendo es qué tipo de organismo usaron a la hora de medir su ergonomía. Un humano seguro que no, pues todo se te hace francamente extraño hasta que te acostumbras.

Pero ninguna queja respecto a su postura al volante ni de sus asientos. Todo un peldaño y medio por encima de lo esperado.

Las plazas de atrás son correctas aunque puesto a dar un toque de distinción yo las hubiera cuidado un poco más (con salidas de aire y un punto de luz central, por ejemplo) y el maletero, con 350 litros de capacidad, está en la media. Entendida esta como el término medio entre lo que ofrecen los urbanos y los compactos, de nuevo.



Conducirlo tampoco aclara mis dudas respecto a todo ello.
Es un pequeño coche de lujo y de él en marcha esperarías precisamente eso. Pero como nuestra unidad de pruebas llevaba un motor diesel de 1.5L pues la experiencia placentera no era del todo completa. Porque vibra y suena. Cierto que consume muy poquito (5,3 l/100kms de media durante la prueba), pero, no sé, a mi me parece que, por bueno que sea el propulsor, chirría en este coche. Como que haya cambio manual teniendo ese fantástico EAT8 automático con el que sí contábamos y que dulcificaba algo lo áspero del motor, sobre todo en frío. Los modos de conducción, por cierto, sólo estropean aún más lo que ya de por sí no es del todo bueno. O apropiado, mejor dicho.

El aplomo del DS3 Crossback sí que es encomiable. Pisa franco en vías rápidas y disfruta de cierta agilidad cuando el camino se tuerce. Y la indefinición de su tamaño es una ventaja en cuanto llegamos a ciudad. Fuera del asfalto no ha lugar a probarlo. Seguramente haga caminos de tierra sin problemas preocupándonos un poquito menos de lo habitual por dañar sus bajos.



La suspensión es cómoda pero conserva firmeza. Los frenos cumplen sin excesos y la dirección es muy suave pero bastante directa.

Hasta aquí, superado el factor estético y la confusión que genera encontrar una mezcla de elementos “Super-Premium” con otros de andar por casa, no da un coche entre bueno y bastante bueno. Más hacia lo primero por los motivos de la elección de motor que comentamos.

Pero llegamos al precio. Este DS3 Crossback 1.5BlueHDi 130 "So Chic" automático tiene un precio de partida de 30.000 euros. Caro “per sé”. Pero es que si le añades los tres o cuatro extras que nosotros llevábamos la cosa sube a los 34.000 euros. Una auténtica pasada. Que sí, que los faros LED completos son fantásticos –aunque el cambiador de luces largas de vez en cuando falla– y que puede contar con todo tipo de ayudas a la conducción, pero es que por esas 34.000 “cucas” ya te llevas un DS7 básico con todo un 1.6PureTech 180 CV de gasolina.



Por eso supongo que no tardarán en promocionarlo y entonces sí que tendrá sentido apostar por él. Porque no vas a encontrar desde luego nada más original e inclasificable. Lujo en un formato… indeterminado, pero útil y distinto a todas luces.


NUESTRA NOTA: 8
Valoracion prueba 8
Cosas a favor

Estética singular
Interior lujoso
Equipo de serie y disponible

Cosas en contra

Precio muy elevado
Detalles “generalistas”
Motor áspero para la suavidad que se espera

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 1.499 c.c.
  • Potencia: 130 CV CEE
  • Par: 300 NM
  • Tracción: delantera
  • Caja de cambios: automática 8 velocidades
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 411/179/153 cms
  • Peso: 1.205 kgs
  • Ruedas: 215/55R18 op.
  • Maletero: 350 l
  • Cap. Depósito: 41 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 195 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 9,9 seg
  • Consumo medio oficial: 3,8 l/100kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, BAS, EDB, ESP, TCS, 6 airbags, Hill Holder, sistema de frenada de emergencia, climatizador,sensor de luces y limpias, apertura y arranque manos libres, freno de mano eléctrico, cuadro de instrumentos digital, control y limitador de velocidad, sensores de aparcamiento trasero, volante multifunción de cuero "plena flor", instrumentación digital, asistente de cambio involuntario de carril...

"Bonus Gallery"
Fotografías del DS3 Crossback 1.5BlueHDi aut.

  • Lo de que según el lado los radios de las llantas lleven una orientación diferente es un detalle un tanto bizarro.

    Lo de que según el lado los radios de las llantas lleven una orientación diferente es un detalle un tanto bizarro.
  • Ojo, las luces LED completas delanteras y traseras se pagan aparte. Y no son baratas, aunque merecen la pena.

    Ojo, las luces LED completas delanteras y traseras se pagan aparte. Y no son baratas, aunque merecen la pena.
  • La consola central es bonita aunque hay que darse un tiempo hasta que encuentras los botones a la primera.

    La consola central es bonita aunque hay que darse un tiempo hasta que encuentras los botones a la primera.
  • La instrumentación digital es ya casi un elemento obligado en nuestros días. A mí, siguen sin convencerme.

    La instrumentación digital es ya casi un elemento obligado en nuestros días. A mí, siguen sin convencerme.
  • El interior de las puertas delanteras es muy peculiar. Con dos reposabrazos y ninguno de ellos a la altura correcta.

    El interior de las puertas delanteras es muy peculiar. Con dos reposabrazos y ninguno de ellos a la altura correcta.
  • Las manillas retráctiles nos dieron un buen susto cuando decidieron plegarse porque sí con nosotros fuera del coche y la llave dentro.

    Las manillas retráctiles nos dieron un buen susto cuando decidieron plegarse porque sí con nosotros fuera del coche y la llave dentro.
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