by AUTODOMINIS

Prueba del Subaru Outback 2.5i Field

Subaru Outback 2.5i Field

" Suave pero aguerrido "

Subaru renovó durante el año pasado su emblemático Outback, manteniendo todos los ingredientes que lo llevaron al éxito y sumando nuevas tecnologías que reafirman el atractivo del modelo.


Siempre lo he dicho y lo mantengo: a pesar del furor SUV, una berlina familiar o ranchera cumple de sobra con la supuesta versatilidad de los todocaminos sin perder su comportamiento de “coche normal”, que implica mejores prestaciones y menores consumos. Y si además este familiar viene con la carrocería ligeramente elevada y tracción a las cuatro ruedas… te aseguro que muy pocos de los “crossover” actuales serán capaces de seguirle el ritmo.



Podemos ir un paso más allá y añadir que si esa ranchera sobreelevada y con tracción integral lleva el logotipo de Subaru en el morro, podremos estar seguros de que hemos acertado. Y es que resulta curioso saber que los propios compradores de Subaru, cuando deciden cambiarlo más por aburrimiento que porque haya dado problema alguno, repiten marca y modelo japonés. Algo estarán haciendo bien los de la constelación estrellada…



Para mí, repito, el concepto del coche en sí me parece un acierto. Y la estética, en este acabado Field, otro más. Se le distingue del resto de los familiares por sus protecciones de bajos y pasos de rueda, por sus buenas barras en el techo, las llantas negras, los toques de color y el acabado campero del verde de la carrocería. Muy chulo, la verdad. Sin duda sería el tono que yo escogería.
Tampoco os preocupéis por perderlo en un parking porque su altura al suelo de 21 centímetros hace que el Outback sobresalga entre otros modelos teóricamente más “todo terrenos”. De hecho, con su 1.67 m de altura total, es dos centímetros más prominente que todo un Hyundai Tucson.

También nos vamos a distinguir en tamaño, porque con sus 4,87 m de largo es un modelo bastante generoso de talla (lo que trae consigo también un peso no demasiado contenido) que como vamos a ver, tiene su repercusión interior.



De puertas adentro el Outback es un coche que transmite buena calidad. De cosas hechas para durar. Sean su tapicería, plásticos, mandos… todo rezuma la imagen y el tacto de toda la vida de la marca. Todo menos la –obligada- pantalla central multimedia. No es que sea mala, es que cada año sale una mejor que deja obsoletas a las precedentes. Es lo que tiene la tecnología. Pero ya que estamos con la pantalla, diré que la del japonés es muy grande, muy sencilla de manejar y muy visible. Contempla conectividad Apple/Android y permite la visualización de un vistazo y al mismo tiempo de parámetros de la conducción, multimedia y climatización. Que ahí es donde le saco yo su mayor pega. ¿Climatizador por pantalla? ¿de verdad? ¿en un Subaru?. Cierto que mantiene un par de botones para regular la temperatura a ambos lados, pero para todo lo demás (como encender/apagar o poner la calefacción de los asientos) has de recurrir a la dichosa tableta. Algo que no será fácil si tienes las manos frías, sucias o llevas guantes. Cosa que les suele pasar a los “aventureros” que escogen esta marca. Eso mal, pero tampoco me gusta que el navegador en este acabado sea por suscripción o que pueda ver los ángulos de inclinación y el porcentaje de aceleración en vivo y en directo, pero no tenga una mísera brújula con la que orientarme.
Mis quejas no van a ir más lejos en esta parte, porque como digo sí que hay algunos mandos físicos alrededor de la pantalla y todo lo demás me parece más que correcto.



Como el cuadro, que sigue siendo analógico y se agradece, entre tanto gráfico inservible y fanfarria de la competencia. Velocidad, revoluciones, temperatura del motor, combustible y todo ello, eso sí, completado con un buen ordenador de a bordo con pantalla a color en su centro.
Pero que nadie se llame a engaño y piense que este coche es un coche “sencillo”, porque el Outback equipa lo último en seguridad de la marca agrupado bajo el dispositivo “Eyesight 4.0”. Estas son todas las ayudas a la conducción (frenada de emergencia, control de velocidad adaptativo, cámaras, avisador de objetos en el ángulo muerto, lector de señales, control de carril…) que se complementan con una supervisión al conductor mediante reconocimiento facial que, además de darte la bienvenida y almacenar tus preferencias, se mantiene atento… a que tú también lo estés.
Todo el conjunto funciona muy bien y no da nada la lata, no como otros que te martirizan con vibraciones y/o pitidos a la primera que parpadees o esquives una tapa de alcantarilla en ciudad.



La postura al volante en el Outback es erguida. Muy natural pero demasiado SUV para mi gusto. La visibilidad es buena aunque a mí me hubiese gustado, dadas las dimensiones del coche, contar con sistema de cámaras 360 (de serie viene la de atrás). Todo está a mano, todo está bien acabado y la sensación de espacio se explica porque, efectivamente, hay mucho espacio disponible en el interior del coche. Delante esto se disfruta con dos buenas butacas, grandes, de mullido adecuado, y con una altura al techo sobresaliente. También hay mucha superficie acristalada, lo que engrandece a su vez este efecto.



Atrás las cosas son todavía mejores. Hay un montón de espacio para piernas y pies, otro tanto para las cabezas de los pasajeros y tres plazas de verdad, aunque el ocupante de la central tendrá que lidiar con lo prominente del túnel de transmisión. Pero oye, al menos está ahí porque vas subido en un coche 4x4 de verdad. Los respaldos son reclinables, hay salidas de climatización y un par de conexiones USB. Por cierto, me gustan mucho los pespuntes verdes de la tapicería bicolor. Aunque supongo que quedan mejor en un coche verde que en otro de otro color.



El puesto de mando nos recibe con un volante trufado de multifunción que ofrece hasta calefacción en su aro. Pulsamos el botón de arranque y el bloque gasolina de 2.5 litros de cilindrada se despereza. Sí, 2.5 litros, has leído bien. Lo recalco porque acostumbrados hoy en día a cubicajes de dedal uno como este, puede llegar a llamar la atención.
El Outback en frío emite un agradable sonido a ralentí, nada molesto como digo. A medida que gana temperatura, el ruido se disuelve en prácticamente la nada. Y es que, si en algo va a marcar la prueba dinámica de este coche, es la suavidad con la que se mueve.
Seleccionamos D en su palanca de cambios de forma y accionamiento estándar y soltamos el freno de mano de botón.
De manera muy placentera el coche se pone en movimiento. No hay rumor, no hay vibración, no hay sobresaltos ni drama. Será porque este coche no tiene marchas. Su caja de cambios es por variador continuo, un mecanismo que destaca por su función aterciopelada… hasta que se le exige algo de chicha. Ahí el coche protesta. Lleva la aguja del tacómetro hasta lo más alto y, de abundar en la actitud, arruina los consumos. Es el peaje que hay que pagar por el apacible comportamiento general del coche.



Los frenos son muy buenos, la suspensión se lo traga todo “con patatas” y la dirección transmite lo que puede, siendo de asistencia eléctrica y llevando poca goma en contacto con el suelo para lo que hoy en día se estila.

El aplomo en autopista es elevado, pero sus prestaciones no brillan a la altura de la potencia de su motor (169 CV). Se le suelen atragantar las recuperaciones obligando al conductor a pisar con furia el acelerador, y ni por esas. En carreteras secundarias el Outback saca a relucir su “lado oscuro”, el de ser, en realidad, un SUV. Eso implica algo de torpeza por un peso elevado y alguna inclinación parásita de la carrocería. Nada grave, pero mentiría si dijera que se conduce como una “ranchera cualquiera”.

Cuando el asunto se complica, llueve mucho –eso lo he podido probar hasta el hartazgo-, nieva, hacemos un camino o una pequeña excursión offroad, la cosa en realidad no se complica nada de nada. Ahí está el sistema de tracción total simétrica haciendo su trabajo para que tú no notes otra cosa que seguridad y agarre. Una gozada. De lo único que te tendrás que preocupar es de lo mucho que vas a manchar el coche al salir del asfalto. Bajo la denominación X-Mode contempla tres modos de funcionamiento: Barro/Nieve profunda; Normal; Nieve/Tierra, y la verdad es que con el normal, ya tienes una motricidad sobresaliente.
No quisimos castigar más de lo necesario en este sentido nuestro Outback, pero también hay que reconocer sus buenos ángulos de ataque y altura de vadeo. Casi como un Jeep. De los de antes, no de los de ahora.
Una parte comprometida son los consumos. No es un coche austero. Ya he dicho que el motor es grande y no tiene ni turbo ni hibridación de ningún tipo. Y es pesado y el variador que hace de cambio tampoco ayuda. Total, nosotros hemos hecho 8,8 litros a los 100 kms recorridos en uso mixto incluido 1,4 km de caminos. Es lo que hay. Nunca logramos bajar de 8,5 y nuestro peor registro a lo largo de la semana se quedó algo por encima de nueve. Lo bueno es que tiene un depósito grande de más de 60 litros de capacidad. Por cierto, datos muy fieles respecto a los oficiales proporcionados con la marca bajo el protocolo de medición WLTP.



Y bueno, si quieres, Subaru también te ofrece por 2.000 euros adicionales un sistema de GLP de fábrica, que te da acceso a la pegatina ECO. Aunque te deja sin rueda de repuesto en el maletero.
Eso lo tendrías que sumar a los 41.500 euros que cuesta este modelo en este acabado (diciembre 2022). Más que razonable.

Con todo, el Subaru Outback es el mismo buen coche de siempre pertinentemente actualizado y modernizado. Clásico y vigente, carretera y caminos, suave pero aguerrido.


NUESTRA NOTA: 9
Valoracion prueba 9
Cosas a favor

Capacidad interior
Sistema 4x4
Equipamiento y acabados

Cosas en contra

Climatización por pantalla
Prestaciones limitadas
Navegador opcional

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 2.498 c.c.
  • Potencia: 169 CV CEE
  • Par: 252 NM
  • Tracción: integral permanente
  • Caja de cambios: automática múltiples relaciones
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 487/187/167 cms
  • Peso: 1.646 kgs
  • Ruedas: 225/60R18
  • Maletero: 522 l
  • Cap. Depósito: 63 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 193 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 10,2 seg
  • Consumo medio oficial: 8,6 l/100 kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, BAS, EDB, ESP, TCS, EDB, 6 airbags, Hill holder, frenada de emergencia, control de carril, alerta de objetos en el ángulo muerto, lector de señales de tráfico, control de velocidad activo, alerta de cansancio, faros led, apertura y arranque sin llave, portón eléctrico, pantalla multimedia de 11", asientos delanteros eléctricos con calefacción, tapicería bicolor símil cuero, Apple Carplay/Android Auto, cámara trasera, ordenador de viaje a color, barras en el techo, pedales de aluminio, modos de tracción...

"Bonus Gallery"
Fotografías del Subaru Outback 2.5i Field

  • El Outback viene cargado de protecciones, cosa que se agradece cuando te metes en un charco profundo y estás a punto de cargarte el faro antiniebla...

    El Outback viene cargado de protecciones, cosa que se agradece cuando te metes en un charco profundo y estás a punto de cargarte el faro antiniebla...
  • En cualquier caso el campo, para este coche y con sentido común, nunca representará ningún problema.

    En cualquier caso el campo, para este coche y con sentido común, nunca representará ningún problema.
  • En cualquiera de los modos disponibles, la motricidad 4x4 está asegurada. La lucecita roja superior que podéis apreciar es...

    En cualquiera de los modos disponibles, la motricidad 4x4 está asegurada. La lucecita roja superior que podéis apreciar es...
  • ... El sensor que escanea tu cara para ver si estás atento. Además de saludarte y recuperar tus ajustes.

    ... El sensor que escanea tu cara para ver si estás atento. Además de saludarte y recuperar tus ajustes.
  • La pantalla es grande, muy visible, queda a mano, su manejo es sencillo y está bien ordenada. Conserva algún mando físico en sus márgenes. Afortunadamente.

    La pantalla es grande, muy visible, queda a mano, su manejo es sencillo y está bien ordenada. Conserva algún mando físico en sus márgenes. Afortunadamente.
  • Cuadro sencillo pero completo. Sobre todo, gracias al buen ordenador de viaje que ocupa la pantalla central.

    Cuadro sencillo pero completo. Sobre todo, gracias al buen ordenador de viaje que ocupa la pantalla central.
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