by AUTODOMINIS

Prueba del Skoda Enyaq Coupe 85

Skoda Enyaq Coupe 85

" Energías renovadas "

El Enyaq fue el primer modelo 100% eléctrico de la marca checa. Un producto atractivo y solvente que, sin embargo, pasó algo desapercibido. Ahora, han bastado un par una nueva carta y un mejor descuento para hacerlo mucho más apetecible.


El Skoda Enyaq se presentó a bombo y platillo y no era para menos. Era el primer eléctrico de Skoda y prometía ser tan fiable y versátil como los modelos de combustión de la marca. Sin embargo, apenas ofrecía atributos distintivos más allá de un precio ligeramente inferior a la media y una buena capacidad de maletero. Era un coche eléctrico “muy familiar”, quizá demasiado.
Su tamaño tampoco se lo ponía fácil, pues rivalizaba con los SUVs que, hoy por hoy, se llevan el gato al agua. En la marca me decían que raro era el comprador que iba a interesarse por un Enyaq… y no salía por la puerta con un Kodiaq.



Entonces apareció la versión coupé, pero seguía siendo un coche “blandito”, sin aspiraciones, aunque llamaba más la atención. Pero no fue hasta el año pasado cuando el departamento de diseño de la marca “trasplantó” el frontal del Elroq a este coche con motivo de su restyling sumando un par de mejoras más, cuando el “huevo” del Enyaq por fin eclosionó. Y así, como muchos nos habéis pedido conocerlo más en detalle, os traemos esta prueba.

Empezando por el final, entendemos que ese pequeño “hype” por el modelo viene en gran medida producido por su precio con los descuentos que actualmente tiene la marca en vigor. Y es que son casi 10.000 euros los que te puedes ahorrar en su adquisición, permitiéndote optar por a un Enyaq Coupé 60 por menos de 39.000 euros o al Enyaq Coupé 85 Sportline de nuestra prueba por menos de 45.000 euros. Eso, que años atrás nos parecería caro, actualmente es un precio extraordinariamente bueno para un vehículo eléctrico que puede funcionar cono único automóvil en el hogar. Pero es que además, en el caso de este Skoda, la relación entre lo que pagas con lo que te llevas, es fantástica. Norma, por otro lado habitual en la casa del “punky y la flecha”, un logo que por cierto, ha desaparecido en este coche salvo en el centro de las ruedas.



El Enyaq coupé, sobre todo en este acabado Sportline, es un coche atractivo. Su línea recuerda a la de un Tesla Model Y pero con algo más de testosterona. Su imagen frontal es imponente, con ese morro alto donde ha desaparecido la parrilla para dar paso a una embellecedor negro que puede llevar iluminación y que sirve para ocultar, de manera elegante, los sensores y radares de los sistemas de asistencia. Los faros principales, siguiendo la moda, ahora van encastrados en el paragolpes.



De perfil es menos SUV de lo que a muchos les gustaría. Es más deportivo. Las grandes llantas son una preciosidad y no hay protectores de bajos ni pasos de rueda. Las proporciones están tan logradas, con un morro largo, un techo alto y una zaga corta, que el Enyaq Coupé parece un coche más pequeño de los 4,65 metros que tiene de largo. Los pliegues en la carrocería a la altura de la cintura y talones le dan mucho músculo y el marco de las ventanillas, que sí que lo tiene a diferencia del Model Y, está bien disimulado. Yo, para “redondearlo”, o para darle un toque más “racing”, le habría sacado algo más de chapa en el perfil de maletero a modo de alerón , pero imagino esa aditamento estético más que funcional podría haberle costado dos o tres kilómetros de autonomía al modelo, asunto con el que no se juega en el caso de los automóviles eléctricos.
Por cierto que el coeficiente aerodinámico de este coupé con respecto al anterior coupé se ha mejorado, lo que también tiene su consecuencia en el consumo/autonomía que luego valoraremos.



La zaga es igual de rotunda que el frontal. La luna trasera oscura baja desde el techo panorámico y no llega a ser plana del todo para ganar unos centímetros extra valiosísimos para los ocupantes de las plazas traseras. La zona de chapa exhibe una hendidura pronunciada para ubicar los pilotos, que no varían, y el nombre de la marca, con letras, sin logo. Los bajos pintados en negro brillante –junto con los embellecedores de aluminio de los marcos de las puertas- le dan un toque muy Premium a este Skoda.

Así las cosas y siendo una opinión personal, a mí este coche me ha gustado bastante en su apartado estético aún no siendo “mi rollo”. No destacaría nada en particular sino todo en su conjunto.



En el interior la cosa mejora, pero ahí sí que hay algo que a destaca, positivamente, a primera vista. No sé a quién se le ocurrió poner los cinturones de seguridad en naranja pero es una idea genial. Contrasta con los tonos gris claro y gris oscuro del interior y va a juego con los pespuntes de la tapicería… y hasta con el botón de soltar los cinturones. Es sólo un toque de color, pero su inclusión muestra que la marca ha querido poner mimo en el interior de este coche. Eso sí, tanto la tapicería como los cinturones en color son exclusivos del acabado Sportline. Desconozco si en los más básicos se puede pedir.



Por lo demás, el interior de este modelo se podría resumir, con matices, en tres adjetivos: luminoso, amplio y moderno. Y no son cuatro porque el de “práctico” lo vamos a dar por sentado al ser un Skoda. Y es que sí, hay huecos por todas partes, algunos mejor colocados que otros y soluciones ingeniosas ya conocidas como os paraguas en las puertas y una bandeja trasera desmontable.
Pero lo que se notal al montar en el Enyaq es la sensación de espacio.
Las butacas son muy grades y cómodas. La anchura en las plazas delanteras es sobresaliente y la distancia al techo, notable.
El salpicadero es muy limpio, los materiales y sus ajustes son buenos y los tonos escogidos amplifican las buenas sensaciones.

La luminosidad supongo que procede de los mencionados tonos claros y de un enorme techo panorámico que, al parecer de mi coronilla, no filtra demasiado los rayos solares y tampoco ofrece toldilla. En verano, mejor que aparques a la sombra.
La modernidad viene dada por minimalismo de su configuración interior. Una sobriedad sin escasez. Entre los asientos sólo hay un botón, el del freno de mano, así como un pequeño accionador que hace las veces de palanca de cambios.
La consola central es todo pantalla, pues el multimedia de 13 pulgadas creo que se puede ver desde la cima del Moncayo en días claros. Pero Skoda no ha dejado de ser Skoda y bajo ella ha dispuesto una práctica e imprescindible regleta de botones desde la que acceder de manera rápida y sencilla a las funciones principales. Bravo.



El volante también lleva su consabida multifunción a través de botones físicos y tras él se ubican las palancas clásicas, entre ellas, la del control de velocidad. Porque si una cosa funciona, ¿para qué cambiarla?.
Más allá encontramos la instrumentación. Bajo una pequeña capilla bien integrada en el salpicadero tenemos una pantalla básica donde ver la velocidad, la autonomía y poco más, pues el verdadero protagonista a la hora de informar al conductor es un gran Head Up Display a todo color muy completo y muy visible. Incluso para mí, que suelo pasar por alto frecuentemente estos dispositivos.



En las plazas traseras las butacas están ciertamente elevadas con respecto a las anteriores, lo que permite a sus pasajeros adoptar una postura muy natural con las rodillas dobladas y muchísimo espacio para los pies.
Como ya dije, hay un accesorio a los pies de la fila central que sirve como bandeja para dejar cosas pero que se puede quitar, a menos que el pasajero quiera llevar los pies ahí metidos, claro.
Hay suficiente anchura para tres personas de talla media, y la altura, por como está configurado el techo, no es ningún problema. Ni con el panorámico de serie.
También hay salidas de aire independientes y tomas USB, luces LED de lectura y cortinillas abatibles. La que se han ahorrado en el techo…

El maletero cubica 570 litros lo cual está francamente bien para un “compacto grande” en general y para un eléctrico en particular. El hueco es grande y regular, hay ganchos para colgar bolsas, un pequeño doble fondo y unos prácticos huecos a los lados para ubicar los cables de carga. La apertura de la tapa es eléctrica y el plano de carga no queda muy alejado del suelo. Se puede ganar espacio abatiendo los respaldos de los asientos traseros en proporción 60/40.
Por cierto que, a diferencia de otros, como el Tesla Model Y, no hay maletero auxiliar bajo el capó delantero, pero tampoco se echa de menos.



Pasamos al apartado dinámico del Enyaq no sin antes hablar de lo obvio y crucial en estos coches, capacidad de la batería, consumo y autonomía. Los 85kw que luce orgulloso como denominación comercial a la derecha de la tapa del maletero son en realidad 82 kwh de capacidad bruta que se quedan en 77 kwh de capacidad útil. Así mismo contempla la posibilidad V2L de carga bidireccional (se le pueden enchufar cosas). Esta batería se puede cargar hasta a 135kw en corriente continua, pudiendo pasar del 10 al 80% en menos de 30 minutos. El consumo medio oficial se fija en 15kwh/100 kms y la autonomía WLTP declarada es de 578 kms. tras una carga completa.



Bien, vamos a ver.
Yo ni de lejos me he acercado al consumo medio oficial y, por ende, a su autonomía declarada. En nuestra prueba de consumo el Enyaq Coupé 85 marcó 20,3 kwh/100kms y, a lo largo de largo de los día de test, no bajó de 18,5. La diferencia no es abismal, pero descuadran un tanto los datos. Así, la autonomía máxima que logramos, conduciendo con normalidad, fue de 457 kms., llegando a bajar incluso de los 400 a la que nos emocionábamos con su pedal derecho.



Porque realmente, la puesta a punto de este coche invita a conducir “ligero”, a pesar de sus dos toneladas de peso.
Los 286CV a las ruedas traseras te propulsan hacia delante sin esfuerzo en cada aceleración, alcanzando su velocidad máxima limitada con insultante facilidad. Por supuesto, las recuperaciones son fulgurantes y, cuando llega el momento de frenar, el Enyaq se detiene con rapidez, decisión, sin drama y apenas cansancio, con un tacto siempre muy dosificable y una eficacia fuera de dudas. A todo esto, la frenada regenerativa se gestiona mediante las levas tras el volante. Me gusta porque es un sistema muy instintivo. Solicitando la máxima retención (hay tres niveles) se consigue el efecto de “one pedal”, es decir, que –con previsión y antelación- el coche sea capaz de detenerse sin necesidad de tocar el pedal de freno.



La dirección es rápida, con buen ángulo de giro, y la suspensión se percibe firme, para minimizar el efecto de su peso y un centro de gravedad algo elevado por el concepto de su carrocería de “cupé alto”.
Seguramente las grandes ruedas opcionales de 21” aporten su granito de arena a esta capacidad de control.
Así, y resumiendo, da gusto conducir este Skoda con energías renovadas. Menos familiar y más aguerrido.
Ya comenté su precio y sólo queda por añadir para terminar que su equipo de serie es muy bueno, además de que las opciones no resultan excesivamente costosas.


NUESTRA NOTA: 9
Valoracion prueba 9
Cosas a favor

Comportamiento dinámico
Diseño interior y exterior
Capacidad y versatilidad

Cosas en contra

Consumo muy sensible al ritmo
Autonomía oficial inalcanzable
Techo panorámico sin toldilla

motor
MOTOR
  • Cilindrada: --
  • Potencia: 212 Kw / 286 CV
  • Par: 545 NM
  • Tracción: trasera
  • Caja de cambios: automática 1 velocidad
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 465/187/162 cms
  • Peso: 2.145 kgs
  • Ruedas: 235/45R21 - 255/40R21 Op.
  • Maletero: 570 l
  • Cap. Depósito: 82 kwh
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 180 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 6,7 seg
  • Consumo medio oficial: 15 kwh/100 kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, EDB, ESP, TCS, 10 airbags, sistema de frenada de emergencia, alerta de cambio de carril, alerta de objetos en el ángulo muerto, lector de señales de tráfico, control de velocidad activo, asistente para atascos, luces LED con asistente de luz larga, suspensión deportiva, acceso y arranque sin llave, asistente de aparcamiento con cámara trasera, alerta de tráfico cruzado, asientos delanteros eléctricos, con calefacción y masaje, climatizador de tres zonas, navegador, conectividad IOS/Android, portón trasero eléctrico, techo de cristal panorámico, volante de cuero de tres radios...

"Bonus Gallery"
Fotografías del Skoda Enyaq Coupe 85

  • El cuadro de instrumentos es francamente minimalista, pero va alojado en su pequeña capilla y se complementa con un excelente HUD

    El cuadro de instrumentos es francamente minimalista, pero va alojado en su pequeña capilla y se complementa con un excelente HUD
  • Por otro lado, la pantalla central es pantagruélica. Más abajo hay botones físicos para las funciones más comunes.

    Por otro lado, la pantalla central es pantagruélica. Más abajo hay botones físicos para las funciones más comunes.
  • Cinturones de seguridad en color naranja a juego con las costuras de la tapicería. Un detalle muy bonito y vistoso.

    Cinturones de seguridad en color naranja a juego con las costuras de la tapicería. Un detalle muy bonito y vistoso.
  • Luces Full LED con un curioso patrón de iluminación en el morro.

    Luces Full LED con un curioso patrón de iluminación en el morro.
  • Aunque el motor en sí va en el eje trasero, bajo el capó se alojan otras piezas de la mecánica.

    Aunque el motor en sí va en el eje trasero, bajo el capó se alojan otras piezas de la mecánica.
  • Por esta atractiva zaga merece la pena optar por la version coupé del Enyaq

    Por esta atractiva zaga merece la pena optar por la version coupé del Enyaq
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