by AUTODOMINIS

Prueba del Volkswagen T-Roc 1.5Tsi R-Line

Volkswagen T-Roc 1.5Tsi R-Line

" Chico para todo "

Con la competencia modernizada y la china al acecho, era imperativo que Volkswagen renovase sin perder tiempo, atractivo ni versatilidad, uno de sus modelos clave, el T-Roc.


En nuestro mercado es imprescindible para triunfar contar con un buen SUV de tamaño compacto. Es cierto que ahora el segmento en boga es el inmediatamente inferior, no obstante, el peldaño del T-Roc sigue siendo tremendamente rentable.

Y rentable fue (ha sido) el T-Roc hasta ahora. Y no era para menos. Ese modelo aparecido hacia 2018 era un coche versátil y solvente, capaz y bien equipado, con un chasis tan bien equilibrado que llegó a contar con una versión R de 300CV de potencia que hace tiempo tuvimos por aquí.
Cierto que no todo era bueno, pues la calidad interior era simplemente aceptable, su precio nunca fue el más económico y sus motores no podían contar con etiqueta ECO.

La nueva generación viene a solucionar gran parte de esas consideraciones sumando una imagen renovada de lo más fresca y jovial, sobre todo en el bonito color amarillo de nuestra unidad de pruebas con el acabado R-Line.



Al T-Roc se le sigue reconociendo desde la mayoría de ángulos, pero la marca los ha afilado y perfilado lo suficiente como para que parezca un modelo tan nuevo que deja al anterior, lo siento, viejo.

En el nuevo modelo apreciamos un morro prominente que acaba en cuña, lo que ha obligado a reducir el tamaño de las ópticas y colocar la parrilla más baja, logrando un aspecto más agresivo y deportivo. En este acabado los adornos en negro van satinados y el equipo de luces ofrece la tecnología matrix LED con una línea que une ambos faros e ilumina el logotipo. Muy chulo.



De perfil lo que más llama la atención es el tamaño de las llantas, de 20” opcionales y el bonito contraste que hace la pintura yema de huevo con el techo en color negro. El nuevo T-Roc es casi 15 centímetros más largo que el modelo anterior, así como un par de centímetros más ancho e igual de alto. Sin embargo, como la batalla es prácticamente la misma (+2cms) la nueva generación no se observa como mucho más grande.

La trasera, como el morro, se vuelve en esta iteración más afilada, más trabajada, más llamativa y luminosa sobre todo con la tecnología de luces que aquí también une los pilotos e ilumina el logo. Algo que se está poniendo muy de moda, pues ahora estamos probando un Jeep que también cuenta con dicho aditamento luminoso. La luneta está un poco más tirada y, en esta versión R-Line, contamos con un evocador difusor de aire en los bajos. Puramente estético.
El tubo de escape está escondido a un lado.



Pasamos al interior y vemos con la línea que inauguró el Golf actual y que más tarde se extendió al Tiguan, ha llegado al T-Roc.
Superficies limpias, materiales revestidos, eliminación de botones e incorporación de una gran pantalla. Dos, si contamos el cuadro.
Por eliminar han eliminado hasta la palanca de cambios del túnel de transmisión. Ahora tenemos el mismo mando del ID3 (entre otros) tras el volante. Bueno, está bien. No está previsto que haya T-Roc manuales, así que eso que se ahorran.



Como digo, lo más visible es la pantalla multimedia de casi 13 pulgadas, con una ordenación de menús y facilidad de manejo que ya quisieran para sí muchos fabricantes. En serio, esta tan bien pensada que no tardas más de tres segundos en encontrar cómo apagar los molestos testigos de los ADAS.
Los aireadores de la ventilación son suficientes y tenemos huecos, enchufes y posavasos. Y una bandeja de carga para el móvil. Que estaría bien que tuviese un botón para no cargar el móvil (el mío se calienta con este tipo de cargadores), porque si no quieres “repostar” tu dispositivo, no te queda otra que dejarlo en el posavasos.
La rosca entre los asientos es el mando multifunción que sirve tanto para manejar el equipo de sonido como para seleccionar el modo de conducción (Eco, Normal y Sport).



Frente al conductor obtenemos un volante de tacto deportivo y pleno de multifunción, eso sí, a través de mandos más o menos normales, dejándose la marca de los “accionadores hápticos” que tantos problemas han dado.
En cuanto la instrumentación. Hay instrumentaciones completas, muy completas y luego la de Volkswagen. Es increíble la cantidad de información que te puede presentar de sólo un vistazo. Puede llegara a abrumar, pero mejor que sobre que no que falte, como tristemente es tendencia en muchos modelos equivalentes del mercado.

También hay un Head-up display a color opcional, para completar más lo que ya no puede ser más completo.

Los asientos en este acabado son de material mixto tela/cuero (“vegano”, entiendo) firmados con la R y con calefacción. En Volkswagen los denominan de manera algo contradictoria “asientos Confort Sport”. Si no escoges un R-Line, te habrás de conformar con unos “Confort” a secas.
Respecto a las banquetas tengo que decir que me resultan más Sport que Confort, por dureza y sujeciones, pero nada dramático. El tamaño es bueno, ofrecen muchas regulaciones y no me han llegado a cansar/maltratar en ningún recorrido largo.



Pasamos a las plazas de atrás y observo que la marca ha decido repetir “el truco del almendruco” empleando distintos materiales en el guarnecido de las puertas traseras que en el de las delanteras. Lo que pasa que ahora no se nota tanto porque son mejores materiales (ambos). Pero la diferencia de mantiene.

El espacio de estas plazas es apto adultos o niños. La caída del techo no es muy acusada, los respaldos de los asientos están bien marcados para tres plazas y hay un espacio notable para piernas y pies… mientras no vayas en medio. Porque el falso túnel de transmisión (no hay versiones 4x4 del modelo por el momento), que esconde la batería del sistema híbrido, se lo come todo.
Al menos si te sientas ahí tendrás acceso directo a los mandos del climatizador independiente y a las dos tomas USB tipo C en su base.



Y si el maletero del modelo anterior era grande, con 445 litros en sus versiones de dos ruedas motrices, el del nuevo es aún mejor: 475 litros reales y verdaderos. Un hueco alto, ancho y profundo netamente aprovechable. En algún lugar se tenían que notar plausiblemente los centímetros de más del nuevo coche.
Hay carga a dos niveles, huecos a los lados, argollas y portón de accionamiento eléctrico. Echo de menos algún puntito de luz adicional y el plano de carga me da la sensación de que se ha elevado algo merced a lo aparatoso de los parachoques.

En el apartado mecánico, sin ser revolucionario, es donde más se distingue este T-Roc del anterio T-Roc. Porque nos hemos vuelto híbridos… De aquella manera.
El propulsor principal sigue siendo el buen y conocido bloque de gasolina de 1.5L TSi de la marca. Aquí con 150 buenos caballos. A él se suma un pequeño generador eléctrico de 48V y 14kw, incapaz de mover el coche por sí mismo pero sí de mantener todos los sistemas operativos sin el motor encendido incluso en marcha. Ya sabéis, “híbrido ligero” o “Mild Hybrid” dan en llamarse este tipo de modelos, y son una gran idea. Tal vez la mejor, porque cuentas con un motor “de verdad” que emite y consume poco (o menos) gracias a la asistencia eléctrica, de la que tampoco tienes que estar pendiente porque tiene una batería muy pequeñita que ayuda y se recarga sola rápidamente. El peaje a pagar por todo esto es un incremento de peso (130 kgs más pesa este T-Roc con respecto a su equivalente anterior) y un incremento de precio, lógicamente. Que bueno, igual luego lo compensas al contar con una flamante pegatina ECO en tu parabrisas…



El conjunto resulta muy satisfactorio, con una entrega de potencia lineal y progresiva y un consumo bajo, marcando 6,3 litros de media en nuestro recorrido de pruebas mixto de 100 kms.

Y siempre con un comportamiento noble y adecuado para toda circunstancia. El T-Roc es un auténtico “chico para todo”. Puedes ir tú solo rondando alegre en carretera secundaria y llegarás a divertirte, sobre todo si cuentas con la suspensión pilotada del acabado R. También puedes ir a por los niños al colegio y no te faltará espacio. O viajar cargado a ritmos tranquilos en autopista, consumiendo poco y con seguridad y confort notable. Incluso, adentrarte con tu pareja por esa pista de tierra que da a un bonito mirador en lo alto sin miedo a romper los bajos o estropear la pintura. Y, por supuesto, ir a trabajar en él a la ciudad. Aunque tengo que decir que las maniobras a baja velocidad (aparcar) se le siguen atragantando a la caja DSG, lo que obliga a estar atento al freno (bastante buenos, por cierto) para no marcar el paragolpes propio y ajeno.



El equipamiento es muy completo y su precio, de 38.580 euros entra dentro de lo razonable para un modelo de su marca, tamaño y planteamiento. Un Golf en formato SUV, y ya se sabe, con un Golf nunca te equivocas…


NUESTRA NOTA: 8.5
Valoracion prueba 8.5
Cosas a favor

Comportamiento dinámico
Estética y equipamiento
Versatilidad y sistema MildHybrid

Cosas en contra

DSG violenta en maniobras
Diferencia de materiales en el interior
Algún botón físico en la consola, no estaría de más…

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 1.498 c.c.
  • Potencia: 150 CV CEE
  • Par: 250 NM
  • Tracción: delantera
  • Caja de cambios: automática 7 velocidades
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 437/182/157 cms
  • Peso: 1.474 kgs
  • Ruedas: 225/40R20 Op.
  • Maletero: 475 l
  • Cap. Depósito: 50 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 212 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 8,9 seg
  • Consumo medio oficial: 5,8 l/100kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, BAS, EDB, ESP, TCS, 6 airbags, sistema de frenado de emergencia, control de carril, avisador de objetos en el ángulo muerto, lector de señales de tráfico, alerta de cansancio, control de velocidad activo, faros matrix LED, pantalla multimedia de 12,9", conectividad Apple/Android, instrumentación digital, tapicería deportiva mixta, calefacción de los asientos delanteros, climatizador de tres zonas, modos de conducción, iluminación interior con 30 colores disponibles, cámara de marcha atrás, volante con calefacción, acceso y arranque sin llave...

"Bonus Gallery"
Fotografías del Volkswagen T-Roc 1.5Tsi R-Line

  • Instrumentación completísima y muy configurable. A veces abruma tanta información, pero mejor que sobre que no que falte...

    Instrumentación completísima y muy configurable. A veces abruma tanta información, pero mejor que sobre que no que falte...
  • Reconozco que la primera vez que monté en este coche estuve un rato buscando la maneta para salir (hay que tirar del embellecedor plateado).

    Reconozco que la primera vez que monté en este coche estuve un rato buscando la maneta para salir (hay que tirar del embellecedor plateado).
  • Pantalla enorme bien situada, con unos menús claros y un interfaz bastante rápido.

    Pantalla enorme bien situada, con unos menús claros y un interfaz bastante rápido.
  • Muy chula la moda de iluminar los logotipos. Aquí brillan tanto el delantero como el trasero.

    Muy chula la moda de iluminar los logotipos. Aquí brillan tanto el delantero como el trasero.
  • Mando multifunción y bandeja de carga del móvil con unos dibujos de hombrecillos... saltando? nadando? trepando?

    Mando multifunción y bandeja de carga del móvil con unos dibujos de hombrecillos... saltando? nadando? trepando?
  • Aunque cada vez es menos campero, el nuevo T-Roc te sigue permitiendo sacar un poco las ruedas del asfalto.

    Aunque cada vez es menos campero, el nuevo T-Roc te sigue permitiendo sacar un poco las ruedas del asfalto.
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