by AUTODOMINIS

Prueba del Opel Astra Sports Tourer 1.6T

Opel Astra Sports Tourer 1.6T

" ¡Qué grande eres! "

Aparte de su muy lograda estética (y de su color rojo brillante que con gran acierto ha elegido Prensa de Opel para epatar a los medios…) lo que más llama la atención de este “compacto familiar” es lo poco “compacto” que es, permitiéndose hacer sombra tras de sí a rancheras de segmentos superiores.


Porque cuatro metros con setenta centímetros es exactamente lo que mide un Audi A4 Avant, y cuatro con sesenta y nueve es lo que mide este “pequeño” Astra. Sirva simplemente ese ejemplo para hacernos a la idea de lo atrás que deja a Megane Grand Tour, Peugeot 308 SW y Focus Wagon. De hecho yo creo que alguno de ellos incluso cabría en su maletero.



Esta generosidad de dimensiones tiene su origen en el modelo de 5 puertas del que deriva, ya de por sí bastante grande, al que se le ha dotado de un tercer volumen perfectamente armonizado con el resto del conjunto con objeto de ofrecer una capacidad de carga tan holgada como práctica en su uso.

Como digo, el coche por fuera resulta tan bello como el modelo del que procede, y más si optamos por el acabado Sport que suma a su abundante equipamiento de serie unas ruedas más grandes y algún que otro detalle cromado. Como cromada es la salida de escape ovalada y la inscripción “turbo” sobre la trasera… Pero del motor (que ya probamos en su día –prueba Opel Astra 1.6T Cosmo-) hablaremos más tarde.



Ahora sigo observando el coche desde el exterior. Bonitos y muy prácticos faros AFL Plus con xenon y luz de día, antena de aleta de tiburón, gran superficie acristalada, barras en el techo, spoiler de luneta trasera… Muy bien.
Vamos al interior.

Calidad muy por encima de su predecesor y cerca, muy cerca, de modelos superiores en precio y aspiraciones. De nuevo me sobran 265 botones de los 480 disponibles para pulsar en su consola principal. Entre ellos, el que acciona el freno de mano eléctrico (lo odio), y vuelvo a echar de menos un “enter” más claro para el navegador. La instrumentación es muy completa y se ilumina en blanco o rojo en función del modo de conducción seleccionado, Normal, Sport o Tour, gracias a su sistema FlexRide opcional (750 euros) muy recomendable para esta carrocería.



Los asientos son grandes y su mullido es de todo menos mullido, lo cual duele pero no cansa. Tu espalda lo agradecerá y tu culo te odiará… durante los primeros 500 kilómetros. La postura al volante es un poco elevada, lo que favorece el dominio del perímetro del coche en todos los ángulos. Hay huecos grandes, medianos y pequeños donde vaciar los bolsillos, y las plazas de atrás clavan sus cotas a las de la versión de cinco puertas. Lo cuál es muy bueno. Pues caben dos a cuerpo de rey y tres a cuerpo de príncipe heredero. La climatización es buena en todas las plazas aunque el calorcito tarda en llegar a los que ocupan la posición más rezagada.



Y ahora vamos a la zaga, auténtico “leitmotiv” del coche.
Para analizar tal espacio, y harto de pelotitas de litro y metro de sastre para verificar su medida, decidí acudir al juicio de un experto en esta plaza de estos coches: Mi perro Wilco.

Una vez trasteado arriba y abajo, dentro y fuera y después de la imprescindible prueba dinámica me comentó, en su idioma canino, que atrás se va cómodo, que los 500 litros de capacidad o son reales o se quedan muy cerca. Que el tapizado es confortable y que la cortinilla plegable puede servirle de aperitivo a mitad de viaje a nada que se aburra. También apuntó lo bajo del plano de carga, que le permitía subir sin apenas salto alguno. Echó de menos algún ganchito más para sujetar la compra y que el cristal de la luneta fuera abatible para asomar la cabeza y saludar con el coche parado. Del doble fondo no puede opinar ya que quedaba un piso por debajo de su peluda anatomía.
Resumiendo, en líneas generales le gustó bastante sin encontrarle falta grave. Y es de valorar su opinión, pues como todos sabemos, los pastores alemanes rara vez mienten.



Bien, puesto un humano ahora a sus mandos –en este caso yo- pasamos al rodar del coche. Como apunté tiempo atrás tras probar el Astra “asecas” si algo tiene este coche es aplomo. Y es normal. Sus más de 1.600 kgs en orden de marcha no son para menos. Se muestra a gusto en autopista, no le hace ascos a la carretera secundaria y no lo hace mal en la terciaria. En ciudad, se maneja, pero dadas sus dimensiones muchas veces conviene activar el “parktronic” en marcha…
De frenos, en la media, el cambio preciso, la dirección adecuada y de suspensión… según tengamos el día. El ya mencionado chasis activo o FlexRide tiene sentido en este coche para minimizar las inercias propias de su configuración, y tampoco viene mal dado lo elevado de su peso. El modo Sport va bien para poco rato, el Normal es muy normal y el modo Tour ha sido el que me ha parecido más apropiado para el modelo, a pesar de su motor. Vamos ahora con eso.

Mi relación con este motor es una montaña rusa. En el Insignia me dejó frío, en el Astra 5p me encantó y en este Sports Tourer vuelve a decepcionarme. Pero no es culpa suya, es que esta carrocería demanda algo más burgués (un 2.0CDTi automático, por ejemplo). Porque en este coche, y con la familia y maletas a cuestas, poco exprimiremos una mecánica tan guerrera, mejor el par de un diesel y carretera y manta.



Aunque insisto que este 1.6T merece la pena, aunque destaco dos defectos que sí son culpa suya: el primero es un consumo muy sensible al tipo de conducción (y exagerado por un ordenador de abordo maniaco-depresivo). Llevando alegre este coche a media carga y modo Sport no nos extrañe llegar casi a los 9 litros reales, que luego son 7,5 rodando tranquilo. Cuestión de tomárselo con calma, como con casi todos los “turbillos”. Y la segunda falta del propulsor nos lleva a lo feo que suena. Que tome nota Opel de lo que hace la competencia con los escapes de los más “deportivos milseiscientos” (RCZ, Mini, Mito 1.4 si me apuras…) y le den a este coche la banda sonora que merece su mecánica.

Ahora vamos con lo del dinero, que con los tiempos que corren, más que nunca es “poderoso caballero”. 24.700 euros es lo que nos pide la GM por este motor y acabado, muy completo y bien equipado. A ello yo le añadiría los faros AFL, el FlexRide, las ruedas de 18, parktronic delantero, bluetooth y alarma. Esto nos deja el coche por algo menos de 27.000 euros. Una cantidad más que razonable para la cantidad de coche que te llevas. Nunca mejor dicho.




NUESTRA NOTA: 8
Valoracion prueba 8
Cosas a favor

Maletero enorme
Aplomo en carretera
Relación calidad/precio

Cosas en contra

Mil millones de botones
Consumo sensible al uso
Asientos duros

motor
MOTOR
  • Cilindrada: 1.598 c.c.
  • Potencia: 180 CV CEE
  • Par: 23,4 mkg
  • Tracción: delantera
  • Caja de cambios: manual 6 velocidades
dimensiones
Dimensiones
  • Largo/ancho/alto: 469/181/153 cms
  • Peso: 1.534 kgs
  • Ruedas: 235/45R18 op.
  • Maletero: 500 l
  • Cap. Depósito: 56 l
prestaciones
Prestaciones
  • Velocidad máxima: 220 km/h
  • Aceleración 0-100km/h: 8,8 seg
  • Consumo medio oficial: 6,8 l/100kms
equipamiento
Equipamiento
  • Equipamiento: ABS, EDB, ESP, 6 airbags, climatizador bizona, sensor de luces y limpias, asiento trasero abatible, inserciones y volante en cuero, toma de corriente en el maletero, cristales tintados, carriles cromados en el techo, ordenador de a bordo, faros antiniebla, control de velocidad...

"Bonus Gallery"
Fotografías del Opel Astra Sports Tourer 1.6T

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